miércoles, 5 de diciembre de 2012

Dimensiones Malditas. Capítulo 06.

CAPÍTULO 06: BATALLA
Finalmente, Mulán y sus amigos llegaron al hogar de la familia Fa, pero no quedaba ni rastro del fuego, ni de la familia de Mulán. Era como si la casa llevara años deshabitada. Todos se pusieron a buscar por toda la casa, por si encontraban a alguien, o alguna pista. Pero nada, ni Fa-Zou, Fa-Lin, Abuela Fa, Hermanito, todos parecían haberse evaporado. Entonces, Mulán rompió a llorar, cuando, de repente, una flecha apareció disparándose a la pared. Al parecer contenía un mensaje, donde ponía lo siguiente:
“tú me robaste lo que más quería, me robaste la victoria. Ahora yo me vengaré. En nombre de mi ejército, los hunos, te derrotaré en combate, Fa Mulán. Espérame en el bosque del dragón al mediodía, esta vez, será muy diferente de la anterior”
No era posible, uno de aquellos malditos hunos había sobrevivido y pretendía vengar a Shan-Yu. Pero eso no detendría a los héroes, inmediatamente se pusieron en marcha para encontrarse con su odiado enemigo.
Mientras, en un claro del mismo bosque del dragón, Inuyasha y Sesshomaru seguían luchando entre ellos, Kagome intentaba hacer algo para detenerlos, pero lo único que podría hacer era gritar “Siéntate”, lo cual podría provocar que Inuyasha fuese asesinado.
En ese momento, ambos hermanos se detuvieron, un olor extraño inundaba la zona, era un olor a tumba y cadáver putrefacto, y además, destilaba cierta esencia a... Naraku.
Inuyasha, Sesshomaru, Kagome y Shippo corrieron para saber de dónde procedía aquel aroma.
Al mediodía, Mulán, Shang, Mushu, y el grillo, esperaban para saber a quién tendrían que enfrentarse. ¿Cuán aterradora fue su sorpresa al descubrir a Hayabusa, el halcón de Shan-Yu sobrevolando los cielos? Aquel animal se detuvo en brazos de su amo, Shan-Yu estaba allí, vivo, y con una mirada penetrante, deseosa de librar una nueva y última batalla con su mortal enemiga.
-Shan-Yu: Soldado de las montañas, desenvaina tu espada, y ni que ni se le ocurra intervenir a tu amiguito, estaré dispuesto a tomar medidas.
-Mulán: Shang ¡No intervengas! Esta es mi lucha.

Shan-Yu y Mulán, lucharon ferozmente, Shang y Mushu, observaban inquietos, estaban muy igualdados, de pronto, Hayabusa interfirió golpeando a la joven y arrebatándole la espada. Ahora ella estaba indefensa, Shang intentó  intervenir, pero un ejército de sincorazón apareció de repente, bloqueando el paso del general. Obviamente, aquellos monstruos no tenían el nivel para vencer en un combate contra Shang y Mushu, pero eran tan numerosos, que perfectamente podían cortarle el paso por un rato. Ocasión que Shan Yu aprovechó para atacar a su mortal enemiga. Todo parecía perdido para la heroína de China.
¡GARRAS DE HIERRO!
Inuyasha apareció de pronto intentando atacar al enemigo, pero este esquivó el ataque, perdiendo su espada.
Inuyasha: ¿Te encuentras bien?
Mulán: Sí, muchas gracias. ¿Quién eres tú?
Inuyasha: Me llamo Inuyasha.
Mulán: Inuyasha. Lo recordaré.
La joven no perdió el tiempo y tomó la espada de Shan Yu. Ella había conseguido aquella arma limpiamente, y estaba dispuesta a utilizarla para devolver a su enemigo al lugar del que nunca tendría que haber salido.
¿?: Escúchame.
Una extraña voz sonaba en la cabeza de Shan Yu. Nadie más podía escucharla, pero el huno comenzó a tambalearse. Hayabusa se posó en el hombro de su amo, preocupado por lo que le ocurría.
Justo en ese momento, aparecieron Sesshomaru y Kagome. La joven se quedó sorprendida al ver aquel panorama, pero el demonio solo pensó que dada la posición de su hermano, el hombre que tenía en frente era el enemigo. En ese momento utilizó sus garras para lanzar un látigo de energía brillante contra Shan-Yu, hiriéndole en el brazo. Entonces, descubrieron algo muy extraño: A pesar del golpe recibido, aquel hombre no sangraba, era como si solo fuese un cascarón vacío, cuya única cobertura era una sobresaliente aura maligna, por lo tanto, la única forma de derrotarlo era purificar aquel mal. Dicho y hecho, Kagome lanzó una de sus flechas sagradas contra el cuerpo de Shan-Yu.
¿?: ¿A qué esperas para huir? Hace tiempo que perdiste toda posibilidad de vencer. ¡Vete!
Antes de que la flecha le golpease, Shan Yu escapó, desvaneciéndose en las tinieblas del crepúsculo.
Al mismo tiempo, todos aquellos sincorazón desaparecieron, un gran alivio para Shang, que no le quedaba mucha energía para seguir luchando. Pero todavía quedaba una cosa por desaparecer: La espada de Shan Yu, se desmaterializó por arte de magia en los brazos de Mulán.
Todos se reunieron para entender la situación en la que se encontraban.
El enemigo mortal de Mulán había resucitado, y poseía un aura y un olor similar al de Naraku, eso quería decir que ambos villanos habían resucitado de alguna manera y se habían unido. La única solución posible, era unir sus fuerzas para luchar y vencer, además, todavía tenían que resolver el problema de la familia Fa.
Inuyasha: Creo que está clara la situación, ahora nuestra única solución es encontrar pistas, probablemente, Naraku haya resucitado con el poder de la esfera, pero, ¿Para qué meter en este asunto a ese tal Shan Yu?
Shang: No lo sé, pero no lo averiguaremos quedándonos aquí.
Todos emprendieron  el camino, a excepción de Sesshomaru, él prefería seguir el viaje por su cuenta.

En el Inframundo, los planes de Hades avanzaban correctamente, hasta que apareció alguien.
Shan Yu: Lo siento, no pude cumplir mi misión.
Naraku: Tranquilo, nos lo imaginábamos, ya era difícil que vencieses a Mulán, si encima aparecía Inuyasha, ya no tendrías nada que hacer.
Shan Yu: ¿Tenías dudas de mi victoria contra ella? De modo que jugasteis con mi vida.
Naraku: Jaja, no seas tonto, encima de que prevenimos, salvamos y devolvemos tu espada. Podrías mostrar un poco de gratitud.
Shan Yu: TSK
Naraku: Por cierto, espero que al menos cumplieses con lo referente a ellos.
Shan Yu: No te preocupes, la familia Fa está en la urna que me proporcionaste.
Naraku: Perfecto, necesitamos mucha energía y odio. Todos ellos nos vendrán bien.
CONTINUARÁ.

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